Una taza de café sin azúcar..., un suspiro quedó a medias,
como quien ya sabe el camino y se pierde al oir un chasquido.
Se escondio tu mirada al encontrarme herida, en una mentira abrazada, tratando de no creerte, de no besarte, de correr lejos de la muerte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario