Inmensa la luz que me baila por las manos al pintarme los sueños,
como mares abiertos con navegantes cantando a los vientos.
De la mañana a lo eterno, como un viaje de fortuna,
si tu espalda es mi consuelo, si tu cruz es mi nueva cuna.
Paso a paso a besar tus palabras, a incribirme bajo tu almohada.
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